Volver
   
 
   
   
 

Laura Códega vive y trabaja en Buenos Aires, Argentina.

Su trabajo fue exhibido en instituciones como el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA), la Fundación OSDE (Buenos Aires), la Fundación Federico Jorge Klemm (Buenos Aires), el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), el Museo Castagnino Macro de Rosario, el Parque de la Memoria y el Centro Cultural Kirchner (Buenos Aires) entre otros.

Estudió periodismo en la Universidad del Salvador y montale cinematográfico en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica. Participó de las becas de formación del Centro de Investigaciones Artísticas. Asistió al taller de Diana Aisemberg. Participó del ciclo Bellos Jueves en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Realizó las muestras América Negra y bruta, Medium y Pirata en la Galería Mite, y participò en numerosas muestras colectivas. Obtuvo premios del Salón Nacional de Rosario, PREMIO KLEMM y Premio Nacional de Pintura Vicentin. Obtuvo becas del Fondo Nacional de las Artes y del Fondo Metropolitano de la Cultura, las Artes y las Ciencias. Recibió una beca de la Colección Oxenford para investigar aspectos de la tradición pagana en Europa.

Su obra integra colecciones privadas y públicas como las del Museo Castagnino-Macro y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Es parte del grupo Cooperativa Guatemalteca que realiza acciones en villas de la Ciudad de Buenos Aires. En el año 2012 junto con la artista Aurora Rosales fundó el espacio de Arte Metrónomo recuperando una vitrina abandonada en un pasaje localizado bajo el obelisco porteño.

Utiliza diversos medios como pintura, video, escultura, grabado, música, gestión y escritura. En su trabajo se percibe una preocupación por aspectos morales, sociales y religiosos y bajo ciertas imágenes y recursos subyace una pregunta por lo hispanoamericano.

Sus prácticas involucran la investigación del origen remoto de teorías y paradigmas actuales para construir alegorías fundacionales ficticias y comprender procesos sociales. Sus intereses se centran una historia no iluminista del arte y en relatos periféricos caracterizados por temas y personajes olvidados o marginales. Está interesada en mitologías, tradiciones populares, en el lado oculto de la historia y en los comportamientos que persisten a lo largo del tiempo.